lunes, 18 de abril de 2016

Hoy y mañana

La luz, el cielo, el agua
grises y azules,
se acerca la tarde
y mis ojos brillan con tanta belleza.

jueves, 6 de agosto de 2015

Se me antoja que la montaña me ve, con su mirada limpia y fresca aunque la sombra medita en cada esquina del sendero, y allí en lo alto, en medio de la montaña se alcanza la paz, bulle la vida. 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Flotando sobre el río Miño. Bosque da Fervenza (O Corgo, Lugo)

Como un acto de amor
que se repite varias veces al año, 
el bosque da Fervenza se hace río
y el río, bosque.

El centenario bosque da Fervenza es un bosque autóctono que el río anega periódicamente. Es entonces cuando robles de más de 300 años y alisos monumentales nadan en la corriente, refrescando sus raíces. Sus lagunas, charcas e islas fluviales decoran un paisaje muy singular.
Las aguas del río parece que “hierven” y se embravecen en los rápidos y en las presas que las conducen a un molino
Ruta del Bosque da Fervenza
Punto de inicio de ruta : Casa rural A Fervenza (O Corgo)
Tipo de ruta: Lineal - 4,2 Km
Duración estimada- 2h 30 m
Dificultad en progresión - Baja
Dificultad en orientación - Baja
PERFIL:Todos los públicos
El bosque da Fervenza forma parte de un ecosistema que se extiende a lo largo de la ribera del río Miño y que cuenta con la figura de protección de "Reserva de la Biosfera". Está unido con la ciudad de Lugo por caminos naturales, muy sencillos y fáciles de seguir.

El viaje desde la capital provincial es de unos 15 placenteros kilómetros, a través de una pista sin apenas pendiente, entre bosques de ribera, molinos, islas, paisajes rurales y el río y sus aguas siempre como referencia. Para los que viajéis con tiempo y con curiosidad por descubrir la intimidad de cada paisaje, tal vez venir desde Lugo, andando o en bicicleta, sea la manera más hermosa de acercarse a este singular entresijo. Para los más tranquilos, tendréis la posibilidad de hacer parada y noche en el bosque, para regresar al día siguiente con una sonrisa en los labios de los que duran una buena temporada
Una vez en el bosque da Fervenza, tanto si llegáis por los caminos naturales como por los asfaltados, os encontraréis con diferentes rutas, que convergen, se unen y se complementan y qué os podrán servir para orientar vuestra experiencia según el nivel del río en cada estación del año. ¿Que estáis en una de esas temporadas en las que el río y el bosque se funden en un paisaje único y salvaje? Los caminos de la parte alta os llevarán hasta diferentes puertas abiertas al Gran Encuentro del agua con el arbolado. Y si hace sol, calor y ¿el baño es una tentación permanente? Pues varios caminos han de llevaros a charcas hermosas que se encuentran entre las rocas y el verde exuberante de la vegetación de ribera. Hasta podréis seguir caminos que os conducirán hasta antiguos robledales en cuyo centro respiran oscuras lagunas llenas de vida y de misterio. Y por si fuera poco, el buen trazado de caminos y derivaciones os permitirá recorrer el terreno a vuestro antojo por unos y otras, inventando la ruta que más convenga a los sentidos, sin el temor de perderos.
¡Sea como sea, lleguéis desde donde lleguéis, esta tierra y este río han de cautivaros! Recomendamos que os acerquéis a vivir este bosque en distintas épocas del año para poder presenciar los cambios casi mágicos que se producen en él con el paso de las estaciones.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Ruta dos Sequeiros en Pena Folenche, (A Pobra de Trives)

Cuando las comunicaciones por carretera eran casi un invento americano del que poco se sabía por A Pobra de Trives y en unos tiempos en los que las nevadas eran mucho más duras que las de hoy en día, la recogida de la castaña era una actividad que suponía un cambio en el modo de vida de muchos vecinos de la comarca trivesa. Los que durante varios meses al año se desplazaban desde sus casas en otros puntos del municipio e incluso desde los vecinos de San Xoán de Río, Manzaneda o Chandrexa para vivir en el poblado de Sequeiros en Pena Folenche. Allí se levantaban hasta un total de 40 edificaciones de piedra, diseñadas como vivienda, pero también como secadero de castañas.
La fraga de Pena Folenche, un lugar paradisiaco donde perderse, esa fue la primera sensación que sentí,  un castañar con ejemplares centenarios de troncos agrietados que parece sacado de un cuento de hadas, quedé alucinada por la belleza del paisaje y aunque este año el otoño se retrasa,  el suelo ya empezaba a tapizarse de hojas de tonos ocres, marrones, naranjas, amarillos... que contrastaban con  los verdes y grises de las grandes piedras  recubiertas de musgo.
La majestuosidad de estos árboles, cuyo tronco es difícil de abrazar o inabarcable, con troncos quemados, con troncos huecos, supervivientes natos a través de los tiempos, por esa senda de casi tres kilómetros en llano o en pendiente, allí están ellos majestuosos, guardando los recuerdos de tiempos pasados, desatando  la imaginación, la fantasía  del caminante, duendecillos saliendo de esas oquedades, gigantes que caminan, trasnos camuflados con el paisaje para pasar desapercibidos a los ojos humanos, por algo Galicia es un país de “trasnos e meigas”

"Si agradable resulta comer castañas, el otoño de los castañares merece ser paseado. En primer lugar porque sus hojas, antes de tomar un tono beis oscuro, que también marca su desplome, adquieren todas las gamas del amarillo y del ocre. Se inflaman, pues, de flamantes dorados. El castaño es uno de los árboles más hermosos. Forma frondosa copa con sus lanceoladas hojas de borde aserrado. Sus troncos transmiten la seguridad de lo tenaz y longevo. De hecho, no son raros los ejemplares enormes, por ser varias veces centenarios".
Joaquín Aráujo, naturalista y escritor.


RUTA DOS SEQUEIROS
· Ficha técnica:
Distancia: 3 Km.
Dificultad: Baja.
Tiempo aproximado: 1 hora y media.
Desnivel máximo: 95 metros.
· De interés:
Flora y fauna.
Construcciones típicas.
Vida y costumbres.
· Perfil:



Aparte de esta maravilla de Souto de lo poco que he visto por los alrededores destacaría la belleza de lugares como:
-Ponte Navea , un puente medieval en una aldea abandonada en el medio de una fraga a escasos kilómetros entre Trives Y San Xoan de Río.( 6,9 Km por la OU 536)

-El Castiñeiro de Pumbariños  que se encuentra en el Souto de Rozavales en Manzaneda , a 6 Km de Trives por la OU-0702,  es el castaño sin podar de mayor perímetro de Galicia, con más de 12,5 m y supera los 500 años, fue declarado Monumento Natural en 1995.

-Cañones del Bibei, paisaje espectacular que se pude contemplar desde la carretera que va de Trives a Montefurado. En algunos puntos el cañón alcanza hasta 500 metros de profundidad.

-Puente romana sobre el río Bibei, entre Trives y Quiroga. Construido entre los años 114 a 119 para dar paso a la Vía Nova. Fue declarado Monumento Artístico Nacional en 1931.

-Las impresionantes vistas panorámicas que nos ofrece el Macizo Central desde diversos puntos y desde Cabeza Grande de Manzaneda.

-Pontella sobre el río Casteligo y fervenza de Casteligo, todo ello en la carretera que va de Trives  a Chandrexa de Queixa, se atraviesa el río y se puede seguir su curso, y la fervenza se ve desde la carretera al pasar una curva , antes de llegar al embalse de Chandrexa de Queixa , es enorme y hay una carretera que lo bordea por completo,  el paisaje es precioso, discurre por el medio de aldeas y fragas, no tengo fotos de la zona del embalse porque se nos calló la tarde encima y había muy poca luz e iba sin trípode, pero es un paseo bonito. Solo que ya queda un poco más alejado de Trives a unos 14 Km más o menos.