jueves, 2 de septiembre de 2010

UN DÍA PARADISÍACO


21 de julio, mi tercer día de vacaciones, otro de mis sueños se va a cumplir, a las 10 de la mañana tomamos el catamarán en Baiona rumbo a las Cies.
Hace un día estupendo, el cielo está despejado, al mediodía se alcanzaban los 29º, una temperatura ideal para tumbarse en esas arenas blancas, sumergirse en el mar y gozar de unas merecidas vacaciones, recorrer playas y acantilados, las vistas desde el catamarán son muy hermosas, espectaculares y el mar está de un azul intenso, podemos contemplar pequeñas ensenadas de arena blanca que te invitan a pasear descalza por la orilla y zambullirte en esas aguas puras y cristalinas, me dejo empapar por la brisa marina, por ese olor a mar, hemos llegado a las islas y desde el puerto se observa la playa de Rodas, la Playa más bonita del mundo según el diario británico The Guardian.

Empezamos a caminar, los senderos por los que nos adentramos son hermosos y agrestes, nos encontramos gran cantidad de formaciones rocosas erosionadas por el viento y el salitre, hay gran cantidad de gaviotas, algunas todavía incubando y otras ya criando a sus poyuelos , los cormoranes aposentados sobre las rocas marinas calentándose al sol, todo es paz, he venido dispuesta a recorrer las islas de punta a punta, lo quiero ver todo, hasta el mas minino detalle, aves, peces, reptiles, mariposas?.., plantas, árboles, rocas, llevamos las mochila con agua y unos bocatas y las toallas y en marcha que el día es precioso y no se pude desaprovechar.

Por la mañana nos dirigimos al Faro do Peito y al Alto de Principe, en la isla de Monteagudo o isla del norte, todo cuesta arriba, menos mal que la mayor parte de la ruta discurre por zona arbolada y así nos protegemos un poco del sol, mientras subimos entre acacias y eucaliptos, casi al principio de nuestra ruta, al mirar hacia abajo vemos un claro en el que está la playa nudista de Figueiras y mas adelante podemos contemplar un espacio repoblado con árboles autóctonas, seguimos caminando hasta llegar a un cruce donde se bifurcan las dos rutas allí continuamos de frente por el interior de la isla, y al llegar al claro que se abre en la zona de A Valgada nos paramos a contemplar unas vistas panorámicas de los acantilados de la cara oeste, seguimos caminando hacía la derecha, bajamos por un pequeño sendero y a unos cientos de metros llegamos al Faro do Peito, desandamos lo andado y por un camino que sigue subiendo a la izquierda nos dirigimos al observatorio de aves, desde donde podemos disfrutar de unas vistas preciosas de la Ría de Vigo y de la Costa da Vela, también podemos observar fácilmente una colonia de cormoranes moñudos, todos panchos secándose y descansando en una pequeña formación rocosa cerca del acantilado, así como gran cantidad de gaviotas patiamarillas sobrevolando por encima de nuestras cabezas, por el mar y hacía los acantilados y cuidando de sus crías, una se puso peleona y tuvimos que alejarnos del mirador; volvimos al camino para dirigirnos al Alto del Principe, pero en lugar volver por la ruta principal, optamos por tomar un sendero mas llano que se encuentra a mano derecha y que después de medio Km mas o menos enlaza con la ruta principal, una vez en ella y en este tramo hasta alcanzar el Alto del Principe es donde mejor se aprecia la erosión de la rocas por el viento y el salitre, ya en el Alto del Príncipe, observamos las rocas recortadas entre el horizonte y el azul intenso del Atlántico, las erosiones que presentan son espectaculares, al igual que las panorámicas que se divisan de las islas, con playas a un lado, acantilados al otro y de frente el Faro que da nombre a la Isla del medio, la Isla de Montefaro.

Ya es mediodía , el sol esta muy alto, así que decidimos volver al punto de partida, menos mal que ahora todo es cuesta abajo, al llegar a la caseta de información, preguntamos si camino de Monte Faro hay algún lugar con árboles y mesas donde descansar un rato y tomarnos los bocatas, nos indican que sí, que a media hora de camino mas o menos después de pasar el camping y cerca de la playa de Nuestra Señora hay un merendero, pasa algo de las 14 horas y decidimos seguir, atravesamos una formación sedimentaria que une las dos Islas dejando entre ellas una laguna cerrada por un dique artificial y por la playa de Rodas, denominada Lago de los Niños, está subiendo la marea y al cruzar por este pasadizo que une las dos islas la visión que las aguas cristalinas nos ofrecen de las diversas especies de peces que viven ellas es un deleite para nuestros ojos, me paro a contemplarlas, hace muchísimo calor pero en este punto el airé es gélido, supongo que debido a las corrientes marinas, no importa, el espectáculo que ofrecen tal cantidad de peces a mis pies, me hace permanecer inmóvil contemplándolos, vale la pena pasar un poco de frío.
Seguimos caminando por una suave pendiente, detrás dejamos el camping, es muy grande, las vistas son excelente, tiene una capacidad de 800 plazas y se puede acampar en el por un período máximo de 15 días, desde el mismo se puede acceder a la playa de As Rodas y a una pequeña y preciosa playa o cala que se llama Playa Dos Viños, un poco mas delante está el centro de interpretación ( donde se encuentran los restos del antiguo Monasterio de San Estevo ) que en ese momento está cerrado, abandonamos la senda principal para dirigirnos a una bar que hay en la isla, donde la gente está comiendo a la sombra de un emparrado,hacemos una parada, diez minutitos para disfruta de una cervecita bien fresquita , que bien sienta después de las horas que llevamos caminando.

Hay que seguir así que retomamos el camino y un poco mas adelante encontramos el merendero, nos sentamos huyendo del sol a tomarnos el bocata, el mío de chorizo y queso, está buenísimo, deben ser cerca de las 15,30 y apetece una pequeña siesta así que bajamos a la playa de Nosa Señora, donde la suavidad de la arena contrasta con una gran cantidad de salientes rocosos, un pequeño chapuzón y veinte minutitos de descanso al sol, me gusta la playa, pero no soy adicta al sol, prefiero disfrutarla a horas tardías, o a primera hora de la mañana, así que recogemos los bártulos y volvemos a retomar la senda que nos lleva hasta el Faro da Porta, la pendiente de este camino es mas suave que la de los anteriores y discurre a la orilla del mar, menos mal, porque hace un sol de justicia, pasamos por el embarcadero de Carracido que nos ofrece vistas de la isla Sur o isla de San Martiño, ya en el Faro da Porta se observan los acantilados. Allí, si miramos hacia el norte y a nuestra izquierda, hacia la ladera del Mote Faro, observamos los restos de un antiguo poblado castreño, O Castro das Hortas, el cual constituye el yacimiento arqueológico más importante encontrado en el archipiélago hasta la fecha.

Volvemos hacía atrás y tomamos un desvío muy empinado de mas de medio Km que nos conduce al sendero que va hasta el faro de las Cies ( Monte Faro ), esta plagado de gaviotas vigilando a sus crías, casi no se puede pasar pues algunas parecen un poco agresivas, y un poco mas alejada del resto, en la orilla del camino, nos encontramos a una que todavía está incubando un huevo y con un polluelo recién nacido, esa no abandona el nido por lo que me acerco a ella para fotografiar al polluelo, solo un instante no quiero molestarla , seguimos caminando siempre cuesta arriba pues esta es la punta mas alta visitable de las islas, ya he bajado un poco el ritmo, pues el calor cada vez aprieta mas, pero estoy dispuesta a llegar hasta el faro, ánimo, ya casi hemos llegado, ha merecido la pena, al llegar al Faro las vistas son impresionantes podemos disfrutar de una bellísima vista panorámica de las tres islas y de sus acantilados, la amplitud del océano por un lado y la Ría de Vigo del otro.

Bueno ya es hora de bajar, en el descenso hacemos una parada técnica y nos desviamos hasta el observatorio de aves de la Campana donde volvemos a disfrutar de una hermosa vista del archipiélago, retomamos la senda principal para volver de nuevo hacía la playa de Rodas, esta ruta es, de las cuatro, la que presenta un mayor contraste de paisajes, durante la bajada podemos observar las dunas de playa de Rodas y el sistema que forma con el Lago, volvemos a pasar próximos a las instalaciones del camping y paramos en la cafetería del mismo a refrescarnos un poco, bueno deben de ser cerca de las seis y media de la tarde , buena hora, por lo menos para mi, para tumbarme en la arena, así que volvemos a la Isla del Norte, volvemos a pasar por encima de la formación sedimentaría que une las dos islas y donde se encuentra la Laguna de agua salada, a esta hora la marea esta baja, las formaciones rocosas están todas al descubierto por lo que ya no se puede disfrutar del precioso espectáculo que ofrecían los peces al mediodía, cuando se refugiaban en el lago de la fuerza del Océano, bueno, ya hemos llegado a la paya de As Rodas, arenal de cristalinas y tranquilas aguas distinguido con la bandera azul de la CEE, bueno creo que nos hemos ganado un merecido descanso, así que cogemos las toallas y nos tumbamos en la arena hasta la hora de volver a Baiona , que maravilla el día perfecto la temperatura adecuada, esto si que es vida.

8 comentarios:

  1. Tus excursiones siempre me dejan un buenísimo sabor de boca, por lo bien que describes todo y lo bien ilustrado que lo presentas. El mes de verano se me hizo corto y no me dio tiempo para todas las cosas que pensabamos hacer, pero bueno andamos mucho, una buena parte visitando monasterios por la zona de León y Burgos. Un abrazo:)

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  2. Magnífica reportaxe deste paradisíaco anaco da nosa terra (non fai falla que o digan os británicos, que nós xa o sabíamos).
    Teño unha duda tremenda; de quen raio é a música do vídeo de Cíes??? (A de Ortegal xa sei que é dos sempre presentes Fuxan).

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  3. A música do vídeo é de Luar na Lubre

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  4. Increíble!! Qué paisajes tan hermosos tenemos en Galicia!!

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  5. Chegaches a as Illas que me teñen encandeada de sempre. Dende a primeira vez que pisei o seu solo. Pero xa de antes, como de agora, polas posta do sol tan fermosísimas.
    O que fiseches en todo unha reportaxe.
    Boa música tamén.
    Bicos.
    Vouche enlazar

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  6. Increíble, que bonito y que bien nos lo enseñas. Gracias amiga

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  7. Somentes podemos dicir que é unha viaxe que tódolos galegos facemos sintindo moi dentro todo o esplendor da nosa terra, que é moito o que nos ofrece.

    Un luxo as fotos... moitas grazas por compartilas.

    Unha abrazada

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  8. Qué ganas tengo de volver a esas tierras, tengo morriña.
    Biquiños.

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